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Habilidades sociales

Las habilidades sociales son todos los comportamientos que desplegamos para relacionarnos con los demás. Existe la creencia de que podemos ser introvertidos o extrovertidos, tímidos o habladores, pero en realidad, todos estas conductas se pueden entrenar, e incorporarlas a nuestra personalidad, seamos más o menos extrovertidos. Aprender a decir que no, a responder las críticas, saber decir lo que te molesta evitando discusiones, son parte de lo que los psicólogos llamamos asertividad. Potenciar estas habilidades es garantía de seguridad, confianza y buenas relaciones con los demás, factores que van a ayudar, y mucho, a nuestro bienestar personal. Las habilidades sociales son por lo tanto una herramienta, una variable de fortaleza psicológica que previene dificultades emocionales. Para trabajar esta habilidad, no es necesario que tu hijo experimente ninguna problemática en concreto: a lo largo de su desarrollo, irá experimentando situaciones en las que tendrá que relacionarse con otros, y dar una respuesta a una situación determinada.

Sin embargo, es normal que no siempre sepa cómo comportarse. Las sesiones y talleres de habilidades sociales, crean un marco seguro donde practicar: a través de dinámicas divertidas con otros niños de su misma edad, es más sencillo poner en práctica algunas de las habilidades que va a necesitar en su día a día: hacer una petición a un adulto, presentarse, escuchar a los demás, hacer preguntas, pedir favores, decir que no, hacer una crítica de forma respetuosa, decir lo que le molesta, resistir las presiones de otros… Con todas estas herramientas, sus experiencias con los demás pueden resultar más gratificantes y placenteras, y previenen contra el aislamiento y la inactividad. Además, resultan útiles ante situaciones específicas en las que los niños no saben cómo comportarse: por ejemplo, si estamos ante un niño que se comporta de forma pasiva, y no sabe cómo expresar su opinión, por timidez o miedo a lo que dirán los demás, o si nos encontramos ante un niño agresivo que impone su criterio de forma poco amistosa. En ambos casos, la asertividad, el término medio entre ambos polos, es algo que les puede resultar muy beneficioso aprender.